[Análisis] Disgaea 3: Absence of Justice
La larga espera ha concluido, tras muchos meses después de su salida en Japón y algunos menos en América, por fin ha llegado a las estanterías de las tiendas europeas Disgaea 3. Considerada por muchos la saga de RPGs tácticos más completa del mercado, Disgaea vuelve a la carga con múltiples novedades aunque anclado a la antigua generación.
El juego empieza con una curiosa intro de animación que sigue las pautas japonesas con una canción del mismo idioma subtitulada para hacerla entendible. Tras el video, el único de esa calidad en todo el juego, empezamos a jugar. Se nos sitúa en el mundo de los demonios, más concretamente en la Evil Academy lo que para entendernos, se correspondería a una escuela normal y corriente. Allí se nos presenta a Mao, nuestro protagonista, un joven demonio muy inteligente a la par de curioso por cualquier suceso que pueda proveerle una investigación científica.
Hasta ahora todo parece normal pero pronto nos damos cuenta de que no estamos ante el típico juego y es que Disgaea siempre ha sido muy suyo. Esto queda patente en el hilo argumental que resulta tan absurdo como divertido. Mao, tras una exhaustiva investigación sobre donde residen los poderes de un héroe, investigación que consiste en horas de juego a videojuegos y de lectura de mangas, se decide a buscar un héroe real para robarle su título y conseguir esos poderes para derrotar a su padre. Eso sí, no podemos decir que no tenga razones para matar a su padre, el Overlord (rey de todos los demonios así como máximo mandatario de la academia), pues el motivo que le lleva a ese deseo no es otro que venganza por haberle destruido su consola con todas las partidas grabadas.
Pero este no será el único toque de humor del juego, durante todo este iremos encontrando muchísimos diálogos que nos aseguran muchas carcajadas como ver a una profesora intentando convencer a sus alumnos de que no vayan a clase o incluso insinuándoseles u otro profesor aconsejando quedarse en casa jugando a la juegos hardcore en vez de ir a clase. Además de encontrarnos muchos guiños a videojuegos o animes como la consola que destruyó el padre de Mao, que no es otra que la Slaystation Portable.
En el apartado jugable, esta tercera entrega sigue el esquema marcado por las anteriores muestras de la saga. Desde nuestro centro neurálgico de operaciones, que esta vez será la Evil Academy, podremos hablar con algunos miembros del centro docente que comentarán anécdotas relacionadas con el momento de la historia en que nos encontremos. Además podremos acceder a diversos puntos de interés desde esta zona.
Al margen de las típicas tiendas de accesorios y armas o hablar con la enfermera, en nuestra academia podremos comprar y mejorar ataques especiales a diferencia del anterior juego donde estos ataques se aprendían usando durante un tiempo un arma. Para ello tendremos que gastar Maná, que conseguiremos derrotando a enemigos. Además, en esta tienda no solo se podrán comprar ataques especiales sino que además tendremos “Evilites” a nuestra disposición. Estas no son más que habilidades especiales que nos otorgan ventajas en combate como podría ser un mayor ataque o más defensa ante ciertos elementos mágicos, eso sí, no podremos tener más de 2 al mismo tiempo.
Otra de las cosas a realizar en la Evil Academy es acceder al Item World, un lugar que consiste en entrar en un mundo dentro de un objeto y mejorarlo. Para ello, deberemos superar 10 fases aleatorias de forma consecutiva sin poder descansar ni salir de este mundo salvo usando un objeto para escapar. Al superarlas podremos curarnos y decidir si queremos hacer 10 más o salir al mundo normal nuevamente, si elegimos esta segunda opción el objeto subirá 10 niveles (1 por fase superada) mejorando así los atributos del susodicho. Y no solo eso, durante nuestro garbeo en esta peculiar zona, podremos acceder mediante transportadores a salas secretas donde podremos obtener ventajas, como comprar objetos raros, que no están a nuestro alcance de ningún otro modo.
Por si fuera poco, también podremos ir a nuestra clase que es el homólogo al jurado del Disgaea 2. Para aquellos que sean nuevos, explicar que aquí se podrán debatir diversos temas para conseguir bonificaciones, desbloquear nuevas clases de personajes o crearlos entre otras cosas. Pero todo esto no será gratuito, sino que habrá que pagarlo con nuestro Maná y no será tan fácil como parece pues al dar el Maná necesario se realizará una votación donde la CPU elegirá si se te otorga o no lo que pides. Previamente a la elección de sobre que se votará te dirá el porcentaje de que se apruebe, lo que a veces frustrará por lo bajo que puede llegar a ser, aún así siempre tendremos la posibilidad de sobornar a los votantes o obligarlos por la fuerza en caso de perder.
Hasta este punto la clase es igual que el jurado pero en esta nueva entrega se incluyen novedades en este aspecto. Podremos reorganizar a nuestros personajes para que se sienten unos al lado de otros haciendo que sea más probable el realizar un ataque conjunto durante las batallas, también podremos crear clubes y hacer a nuestros personajes miembros. De esta forma conseguirán diversos bonus aunque el aforo de cada grupo es limitado. Otra opción interesante es que, según el profesor que tengamos, los alumnos de la primera fila se verán beneficiados con mejores subidas de atributos al subir de nivel.
Finalmente pero no por ello menos importante, la Evil Academy nos servirá como portal para acceder a los distintos capítulos que componen el hilo principal. Cada fase viene acompañada por un breve diálogo entre personajes que nos introduce al combate que deberemos afrontar. Destacar que el juego tiene una curva de dificultad apropiada pero que no supone ningún reto en las misiones que siguen la historia principal, que nos tendrán entretenidos durante unas 30 horas, no así con las secundarias que nos harán sudar sangre. Esta curva de dificultad viene ayudada por un primer capítulo de tutoriales donde aquellos que no hayan jugado nunca o casi nunca a este género y saga puedan adaptarse.
En cada pantalla tendremos única y exclusivamente que matar a todos los enemigos para superarla lo cual hace que el juego a veces parezca monótono ante la nula variedad de objetivos. Para cumplir nuestra meta daremos órdenes de forma secuencial a nuestros personajes sobre un entorno cuadriculado, es decir solo nos podremos mover en 4 direcciones.
Al margen de movernos, otra de las acciones que podemos realizar es atacar al enemigo, ya sea usando un ataque normal o un ataque especial. Como en anteriores capítulos de la saga, si atacas y tienes algún compañero en una casilla colindante a la tuya aparecerá un porcentaje que indicará las posibilidades que tenéis de hacer un ataque conjunto junto al porcentaje de posibilidades de acertar al enemigo, porcentaje que dependerá entre otras cosas de si atacamos de frente o por los laterales y detrás, teniendo más posibilidad de acertar los ataques no frontales. Como se resaltó antes, la probabilidad de realizar un ataque conjunto crece considerablemente si los individuos se sientan juntos en clase lo que añade un punto más de estrategia al juego pensando cual es la mejor combinación. Además de estos ataques combinados también se pueden ejecutar ataques especiales que resulten una mezcla de otros 2 especiales hechos cada uno por un diferente miembro del equipo, sin embargo, para estos ataques lo único que hay que tener en cuenta es que ambos puedan formar una nueva técnica y no quienes son los que hacen cada ofensiva.
Otro elemento propio de la clase pero con mucha importancia en las peleas son los clubs, y no solo por las ventajas que otorgan, sino porque si en el mismo club hay un personaje humano y un personaje que sea demonio, puedes ponerlos uno al lado del otro y hacer que este último se transforme en un arma que usará el humano, el llamado Magichange. Además de que el arma tenga unos atributos dependientes del sujeto que se transforma, por lo que a mayor nivel mejor será el arma, esta arma también permitirá la realización de técnicas especiales al portador. Ahora bien, la transformación tiene una gran desventaja y es que no es eterno, solo durará 2 turnos y una vez pasados ese periodo de tiempo el demonio desaparecerá hasta la próxima pantalla.
Otro punto destacable sobre que hacer durante nuestro turno reside en la posibilidad de coger a los personajes. Si nos situamos en un cuadrado pegado a otro donde haya alguien, amigo o enemigo, podremos levantarlo y lanzarlo. Esto puede ser muy útil para abrirte camino a través de un grupo de adversarios o para avanzar más rápidamente hacia un lugar. Mas no es necesario lanzar a quien levantemos, podemos aguantarlo durante todos los turnos que queramos con diferentes propósitos aunque si el que está arriba es un enemigo sufriremos daño por cada turno que lo mantengamos en alto. En cambio, si es un amigo podremos protegerlo pues solo el que está en la parte inferior recibirá daños, además podemos subir personajes sobre otros ya subidos creando torres enormes que servirán para avanzar sobre terrenos muy altos o realizar ataques combinados de torre, cuyo alcance y daño dependerá de cuan alta sea la columna formada. Con toda esta variedad de acciones deberemos hacer nuestro movimiento el cual concluirá una vez les hayamos dicho que hacer, ejecutándose todas las acciones de forma consecutiva y pasando el turno a ser de los enemigos.
Por si estas cosas fueran pocas a tener en cuenta, también deberemos fijarnos en los Geoblocks. Estos son cubos con efectos que, al ponerlos encima de un suelo de algún color, hará que todos los paneles del mismo color adopten ese efecto. Además, si los destruimos tornarán el suelo de ese color y harán daño a quien estuviera sobre el color anterior, de esta forma se abre una nueva combinación para perjudicar a nuestros enemigos, la cual no será la única usando Geoblocks. Este otro método consiste en destruir grandes columnas de cubos sobre las que estarán nuestros adversarios, para hacerlo bastará con levantar un bloque y lanzarlo para que toque con otros del mismo color produciéndose una reacción en cadena que destruirá todos los de la misma tonalidad.
A pesar de que juntando todo parezca un sistema demasiado complejo que solo resultará satisfactorio para los más dedicados al género, a la hora de pasar a la práctica, cualquier novato se adaptará rápidamente e incluso podrá pasar con éxito el juego sin tener en cuenta estas cosas.
Los combates, como casi todos los TRPG, se ven desde una perspectiva isométrica. Por suerte, la cámara no es fija y podremos girarla con el L2 de 90 en 90 grados para poder observar partes que de otra forma quedarían ocultas, además también podemos ajustar la cercanía de la cámara con R2, cercanía establecida en 3 grados de libertad. Sin embargo durante el proceso en el que se ejecutan las acciones la cámara se sitúa automáticamente y no podremos modificarla, dándose el caso de que en ocasiones el escenario tape nuestro rango de visión.
Lamentablemente, el gran trabajo hecho en la jugabilidad no se corresponde, para nada, con el hecho en el gráfico. Aparentemente el salto generacional les pillo a los chicos de Nippon Ichi terminando este juego y, sin tener un ápice de vergüenza, no se molestaron en adaptarlo a la generación HD. De esta forma el juego tiene el mismo nivel gráfico que una Playstation 2 o incluso peor pues ni siquiera adaptaron los sprites de los personajes haciendo que queden enormemente deformados y pixelados en la actual consola de Sony.
Y no solo eso, el juego encima de pertenecer a la generación pasada visualmente, sufre ralentizaciones lo cual es inconcebible con ese despliegue nulo de potencial. Ambas cosas en combinación hacen de este juego, sino el peor, uno de los peores juegos a nivel gráfico de la generación, por debajo incluso de casi cualquier juego de soporte digital.
Por otra parte, el apartado sonoro no muestra mejoría respecto a las melodías oídas en la anterior consola, por suerte el cambio entre generaciones en este aspecto no es destacable por lo que tampoco lo es en el juego. A pesar de ello, solo un par de melodías tienen una composición destacable siendo el resto de un nivel inferior. Aún así, un gran doblaje es el punto fuerte del juego en este campo pues se han elegido voces que caracterizan de gran manera a los personajes y que expresan correctamente los sentimientos de cada uno en cada momento.
Resumiendo, estamos ante un juego que si hubiera estado acompañado técnicamente sería de los mejores de la consola sin duda alguna, sin embargo no ha sido así y una jugabilidad profunda a la vez que accesible se ve emborronada por el bochornoso aspecto gráfico. Al margen de sus magníficas cualidades como RPG táctico, destaca lo divertido e ingenioso del guión. Otro punto a su favor es que el juego es muy rejugable, tiene muchas misiones secundarias además de 8 finales distintos y el Item World resulta muy adictivo gracias a su aleatoriedad.
Análisis realizado sobre la versión de Playstation 3. Si tenéis alguna duda del juego no dudéis en escribirme a mi mail, aretno@zonapixel.es, responderé gustosamente a cualquier pregunta que hagáis.